Me encanta la musica propia de raves, y no tengo pudores en admitirlo. Tal vez tendría pudor de IR a un rave, pero ese es otro cuento.Este disco, como si hubera salido de un entorno progressive house, tiene una hermosa y por cierto bien fluida manera de narrar. Indudablemente digital, pero bien psicodélico, bien tribal, y con suficientes capas sonoras para hacerlo medio orgánico.
¿Drogas para acompañar esto? Pues no se, pero si sufres de sinestesia, cualquier enterógeno probablemente va a estar de más.